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¿Las pesas frenan el crecimiento? Fuerza en adolescentes, sin mitos

Lo que dicen las sociedades científicas sobre el entrenamiento de fuerza antes de los 18 años: si es seguro, qué beneficios tiene y cómo empezar bien.

3 min de lectura

"No hagas pesas, que no vas a crecer." Es probablemente uno de los mitos más repetidos del deporte. Las sociedades científicas lo tienen claro desde hace años: no es verdad.

Lo que dice la evidencia

Un consenso internacional de expertos en entrenamiento infantil y juvenil, y la posición oficial de la Asociación Nacional de Fuerza y Acondicionamiento de Estados Unidos (NSCA), coinciden:

  • El entrenamiento de fuerza bien supervisado y adaptado a la edad es seguro para niños y adolescentes.
  • No hay pruebas de que frene el crecimiento ni de que dañe los cartílagos de crecimiento cuando se hace bien.
  • Las lesiones que se producen suelen deberse a mala técnica, falta de supervisión o usar el material sin control (por ejemplo, jugando con las pesas).

Beneficios

  • Más fuerza, velocidad y salto, lo que mejora el rendimiento en cualquier deporte.
  • Menos lesiones deportivas.
  • Huesos más fuertes: la adolescencia es el mejor momento para ganar masa ósea.
  • Mejor confianza y relación con el propio cuerpo.

Cómo empezar bien

  1. Primero, la técnica. Aprende los movimientos básicos con tu propio peso o con poco peso: sentadilla, zancada, flexiones, remo, plancha.
  2. Con supervisión. Un monitor, entrenador o profesor de educación física que te corrija.
  3. Progresa poco a poco. Sube el peso solo cuando la técnica es buena en todas las repeticiones.
  4. Series de 8–15 repeticiones con un peso que te permita terminar con buena técnica.
  5. 2–3 días por semana son suficientes, sin días seguidos de lo mismo.
El riesgo no está en el peso: está en levantarlo mal o sin control.

Lo que sí hay que evitar

  • Competir por ver quién levanta más sin preparación.
  • Copiar rutinas de culturistas adultos.
  • Tomar suplementos sin consultarlo antes con un médico o un dietista-nutricionista.

Si eres padre, madre o entrenador: busca un programa supervisado y progresivo. Es una de las mejores cosas que puede hacer un adolescente por su salud.

Fuentes

  1. Lloyd R.S. et al. (2014). Position statement on youth resistance training: the 2014 International Consensus. British Journal of Sports Medicine. Ver fuente
  2. Faigenbaum A.D. et al. (2009). Youth resistance training: updated position statement paper from the National Strength and Conditioning Association. Journal of Strength and Conditioning Research. Ver fuente

Este artículo es divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional. Si tienes una lesión o una enfermedad, o eres menor de edad, consulta antes de hacer cambios.

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