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El jet lag de los lunes: por qué trasnochar el finde te deja KO

Qué es el jet lag social, por qué a los jóvenes les cuesta tanto madrugar y cómo reducir el bajón del lunes sin renunciar al fin de semana.

3 min de lectura

De lunes a viernes te levantas a las siete. El sábado te acuestas a las cuatro y te levantas a la una. El lunes te sientes como si hubieras cruzado el Atlántico. No es casualidad: tiene nombre.

El jet lag social

Los investigadores lo llaman jet lag social: la diferencia entre el horario que sigue tu cuerpo los días libres y el que te imponen las clases o el trabajo. Si entre semana duermes de 23:00 a 7:00 y el fin de semana de 3:00 a 11:00, es como cambiar de huso horario cuatro horas dos veces por semana.

Este desajuste se ha relacionado con más cansancio, peor estado de ánimo y peores hábitos.

Por qué a los jóvenes les cuesta más

No es pereza. En la adolescencia el reloj biológico se retrasa: el cuerpo empieza a producir la hormona del sueño más tarde, así que te entra sueño más tarde y te cuesta más madrugar. Un gran estudio con decenas de miles de personas vio que el cronotipo se va volviendo más "nocturno" durante la adolescencia y alcanza su punto más tardío hacia los 20 años. A partir de ahí, poco a poco, se adelanta.

Cómo reducirlo sin renunciar al finde

  1. Que la diferencia sea de 1–2 horas como mucho. Si un día te acuestas muy tarde, intenta no levantarte mucho más tarde de lo habitual.
  2. Luz por la mañana. Abre las persianas o sal a la calle nada más levantarte: es la señal más potente para ajustar tu reloj.
  3. Pantallas fuera de la cama por la noche. La luz y el contenido te retrasan aún más.
  4. Si te quedas corto de sueño, una siesta corta (10–20 minutos) es mejor que dormir hasta mediodía.
  5. El domingo, cena pronto y prepara la semana, para que el lunes no empiece a contrarreloj.
Tu cuerpo funciona mejor con horarios regulares que con atracones de sueño.

¿Y si soy muy nocturno?

Hay personas con un cronotipo muy tardío, y no pasa nada. Si puedes, organiza tus tareas más exigentes en las horas en las que mejor rindes. Y si aun así no consigues dormirte a una hora razonable durante semanas, coméntalo con tu médico.

Fuentes

  1. Wittmann M. et al. (2006). Social jetlag: misalignment of biological and social time. Chronobiology International. Ver fuente
  2. Roenneberg T. et al. (2004). A marker for the end of adolescence. Current Biology. Ver fuente

Este artículo es divulgativo y no sustituye el consejo de un profesional. Si tienes una lesión o una enfermedad, o eres menor de edad, consulta antes de hacer cambios.

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